Miles de transportistas se enfrentan a la imposibilidad de renovar flota para afrontar las restricciones de tráfico
La creciente estrategia de restringir la circulación a los vehículos en función de sus emisiones ha hecho saltar ya todas las alarmas entre los transportistas profesionales, que se enfrentan al tremendo reto de afrontar la renovación de sus flotas en un periodo de tiempo nada prolongado y en un escenario donde la oferta de vehículos no es todavía lo variada que sería deseable.
“En vehículos pequeños la electricidad puede ser la solución, pero si nos vamos a la gama media o pesada todo apunta al gas”, reflexionan desde el Comité Madrileño de Transporte.
“El problema no es sólo el sobrecoste que supone las energías alternativas, es que actualmente no existe una infraestructura para poder repostar ni gas ni electricidad”.